Mikado 100 ml, 250 ml o spray: qué formato elegir según cada rincón de casa

Mikado 100 ml, 250 ml o spray: qué formato elegir según cada rincón de casa

No todos los espacios de una casa piden el mismo gesto. Un dormitorio pide algo casi imperceptible. Un salón pide presencia. Una entrada pide un golpe de aroma rápido, justo antes de que llegue alguien. En Aromas de Mallorca no creemos que haya un formato mejor que otro — creemos que hay un formato que encaja con cada momento del día y cada rincón de la casa.

Mikado 100 ml — la dosis justa para lo pequeño

El mikado de 100 ml es el formato más discreto de los tres. Las varillas liberan el aroma poco a poco, sin saturar el ambiente. Es el tamaño que recomendamos para dormitorios, baños, despachos o cualquier espacio pequeño donde el aroma tiene que estar presente sin imponerse — un fondo, no un primer plano. El que se nota al entrar, pero no al respirar dentro.

Mikado 250 ml — para que el aroma llegue a todo el espacio

El salón, el comedor, la entrada de la casa: los espacios de paso, con más metros cuadrados y más corriente de aire, piden el 250 ml. Más varillas, más superficie de evaporación, más presencia — sin dejar de ser el mismo gesto sereno de siempre. Es el formato que elegimos cuando queremos que el aroma acompañe toda una estancia, no solo un rincón de ella.

Spray de ambiente — el gesto instantáneo

Hay momentos que no esperan seis semanas de difusión lenta. Antes de que lleguen invitados, después de airear la casa una mañana de lluvia, sobre el sofá o las cortinas: el spray es el aroma inmediato, para cuando quieres que tu casa huela a isla ahora mismo, sin esperar a que las varillas hagan su trabajo.

¿Y si aún no sabes qué aroma elegir?

Eso ya depende del rincón de Mallorca que quieras traerte a casa. Pino de la Tramuntana, si buscas la frescura verde de la sierra. Flor de Almendro, si prefieres algo delicado y floral. Higuera del Pla, si te gusta lo cálido, cremoso y con carácter. Los tres existen en los tres formatos — así que la pregunta nunca es "¿cuál compro?", sino "¿para qué rincón de mi casa lo quiero?".

Deja que cada espacio de tu casa tenga su propio momento mallorquín.